Revista entre médicos
Hacia 1150 empiezan a construirse las primeras catedrales góticas y su estilo impera en Europa, por lo menos, hasta el siglo XV, originando majestuosos y grandes edi cios que según el historiador Paul Johnson son “el mayor logro de la humanidad en el conjunto del teatro del arte”.
¿Quién no queda fascinado al contemplar las maravillosas catedrales góticas españolas como la de Toledo, Burgos, León, Sevilla, Palma de Mallorca o las extranjeras como Notre Dame (Francia), la de Colonia (Alemania), o la de Salesbury (Inglaterra)? Al contemplarlas, admirarás la suntuosidad de sus retablos, las esculturas policromadas, las espectaculares vidrieras, las bóvedas de crucería, las sillerías historiadas del coro (Toledo), las arquerías apuntadas, los triforios de traza árabe, las bellísimas vírgenes blancas, la monumentalidad del edi cio, su armonía, orden y luminosidad. La belleza gótica te inunda de gozo y admiración de los excelentes arquitectos medievales, el maestro Esteban, Enrique Martín, Petrus Petri, Riquer y también de los cientos de monjes que crearon, trabajaron y propagaron este arte y de los miles de artesanos: albañiles, canteros, carpinteros, vidrieros, escultores, herreros que intervinieron. El arte gótico es un arte esplendoroso; por algo el gran Shakespeare dijo que era una variedad del milagro. El inventor del gótico fue un monje francés, SUGER, abad del monasterio de Saint Denis (París), considerado un intelectual del siglo XII. Los grandes creadores del gótico fueron los monjes cistercienses. El monje Suger defendía la idea de Platón de que la luz estaba en relación con la divinidad y por eso el templo gótico debía ser el templo de la luz a diferencia del románico. La solución sería sustituir parte del muro por vidrieras por las que pasasen torrentes de luz y que formasen un precioso conjunto de colores: el azul, que simboliza el aire; el rojo la fuerza; el verde el caos; el amarillo la trasgresión; el blanco, el negro, el violeta constituyen un lenguaje; representan guras del Zodíaco y escenas y personajes bíblicos. Con el gótico comienza el lirismo del arte moderno. Frente a la abstracción del románico, siglos .XI-XII, en el gótico predomina el naturalismo. En ese amor a la
naturaleza, las plantas, los animales, todas las criaturas, consideradas hermanas del hombre, in uyó mucho un santo italiano del siglo .XIII, San Francisco de Asís, que predica el amor a la naturaleza por ser obra de Dios, el cual ordenó todas las cosas por su medida, su número y su peso. ¡Qué bien expresó esto el poeta Rubén Darío en el poema “Los Motivos del Lobo”!) Esta idea llevó a los pensadores como los de la Escuela Catedralicia de Chartres a decir que existía una relación entre las matemáticas, la geometría y Dios, idea que tenía un origen antiquísimo, pues en la Grecia clásica, en tiempo de Pitágoras y Platón, se identi caban las matemáticas con lo divino. Dios para los constructores góticos era el Gran Geómetra que creó el mundo con un orden maravilloso y por eso, dada la concepción religiosa que ellos tenían, ese orden y armonía debían imitarla ellos en sus obras. En de nitiva, la arquitectura gótica surgió como resultado de un medio intelectual, siendo sus tres características principales: la bóveda de crucería, el arco apuntado y los arbotantes como contrarresto, desde el exterior, de los empujes laterales de la bóveda.
En la región parisina nació el gótico. Allí se inició una evolución del románico al gótico en lo constructivo; en lo decorativo el gótico es muy diferente del románico. Este arte llegó a España desde Francia; lo trajeron los monjes. Por el Camino de Santiago vinieron a España grandes hombres, que in uyeron mucho en el campo del pensamiento, de la cultura y del arte. En España la arquitectura gótica es de grandes y magní cas catedrales, hoy visitadas por millones de turistas. Inferior en número y calidad es la arquitectura civil del siglo XV. Del siglo XIII son las catedrales de Burgos, Toledo y León; del siglo XIV: las de Barcelona, Palma y Gerona; del siglo XV: las de Sevilla, Salamanca y Segovia, y otras muchas en pueblos y ciudades de España.
Las tres mejores son: la de Burgos, con tres naves, dos torres y rica decoración escultórica; se empezó en 1221 arquitecto maestro Enrique.
La de Toledo, maestro Martín, constructor Petrus Petri; cinco naves, una torre-siglo XV, sirvió de modelo a la de Granada... La de León, la más luminosa; maestro Enrique -el de la de Burgos-; tres naves; dos torres; muy parecida a la de Reims. Del siglo XIII también es la de Cuenca, muy interesante En el siglo .XIV se construyen otras en Cataluña y Levante, inspiradas en las del Sur de Francia como la catedral de Barcelona, de tres naves o la iglesia de Santa Maria del Mar, en la que se inspira la célebre novela de Ildefonso Falcones “La Catedral del Mar”.
En los siglos XV y XVI siguen construyéndose muchas catedrales, iglesias,
monasterios, hospitales, palacios y sepulcros góticos como el del Doncel de la bellísima catedral de Sigüenza (Guadalajara). En 1402: la de Sevilla, una de las más grandes del mundo; cinco naves, concebida sin torres pues respeta la Giralda, torre almohade del siglo Del siglo XVI es la catedral de Córdoba, levantada en el centro de la mezquita y terminada en 1607. La más importante de Aragón es La Seo de Zaragoza.
Los temas principales de los escultores son la Virgen con el Niño y el Cruci cado, porque el artista gótico quiere representar dos temas universales: el amor materno y el dolor humano. Dentro de la pintura destacamos la mural, la de tapices y tablas y, en especial, las miniaturas de los códices, primorosas obras de los monjes, que imitan la pintura francesa de los siglos XIII y XIV. El espíritu gótico contribuyó a la formación social de una nueva manera de entender la vida del hombre, la realidad y la naturaleza con una concepción más humana y no tan teocéntrica. El sistema de pensamiento fue cambiando lentamente y haciéndose distinto al de le época románica; se inició a nales del siglo .XII, cuando empezó a decaer la vida feudal. Las condiciones de vida eran muy duras y los hombres libres -no los pobres siervos- emigraron del campo a la ciudad, se dedicaron al comercio y a otras actividades. Se formaron los gremios entre la gente del mismo o cio y lentamente fue desarrollando un mundo nuevo, el mundo moderno. El arte gótico re eja de alguna manera esa metamorfosis que experimenta la sociedad de la Baja Edad Media; expresa los sentimientos del ser humano, la búsqueda espiritual del hombre medieval; demuestra el in ujo del catolicismo en el arte occidental y su gran aportación a la cultura europea.
El arte gótico es una de las maravillosas creaciones del ser humano.
Ricardo Murillo es catedrático de historia, con residencia en Marbella.